UNA OSCURA MALDICION
Los azares del destino jugaron una pasada grotesca al estudio rápido y concreto de los retos y hallazgos de la región de Qumram. Existen versiones que han acusado de esta circunstancia al mismísimo Vaticano. Estas versiones hablan sobre impedimentos para que se supieran muchas verdades. En este punto hay que ser muy prudentes, y solamente se tiene que escuchar, pero sin conocimiento de causa no es lógico ni licito juzgar.
Lo que si es cierto es que varios de los prestigiosos estudiosos que se hallaban inmersos en el trabajo tuvieron varias crisis personales de diversa índole. Asi Jozef T. Milik tuvo problemas con el alcohol, abandonó de forma totalmente inesperada su orden religiosa y un dia apareció en Beirut. Después, conoció a una mujer y se estableció en Paris. Era un duro golpe a la investigación ya que Milik tenía según sus compañeros de investigación una habilidad absolutamente genial para recomponer atinadamente hasta los fragmentos textuales mas pequeños.
Otro de los componentes del grupo de estudiosos, John Strugnell, también se dio al parecer a la bebida, y tuvo desavenencias personales con su esposa llegando al divorcio, situación que afectó claro esta a la investigación.